Impresoras 3d

Al oír la palabra Logística en nuestra mente aparece con un inmenso almacén.

Detalle de la impresión. Imagen: http://www.impresoras3d.com

Detalle de la impresión.
Imagen: http://www.impresoras3d.com

El almacenaje es una parte del proceso logístico.  De hecho, el almacenaje es una de las maneras que existen para cubrir las deficiencias que se producen en los planes logísticos cuando pasan del papel a la realidad.

Lo ideal sería fabricar cuando el cliente lo precisa y en ese momento servirlo.  Eso es maravilloso, pero en la realidad pocas veces podemos hacerlo.

¿O no? Un café pedido en un bar es fabricado y servido al momento.  Sí, pero las materias primas del café; café, azúcar, leche y agua; y los envases; tazas, platos, cucharillas; deben ser almacenados para que cuando el cliente los pida inmediatamente le sean servidos.

Así, el almacenista se convierte en fabricante.

Hoy están empezando a materializarse, y nunca mejor dicho, pequeñas piezas construidas a petición.  Precisaré más, impresas a petición.  Y no me refiero a la impresión de libros bajo demanda.  Me refiero a piezas sólidas reales con tres dimensiones.

Este ejercicio de materialización es posible gracias a las impresoras 3D.  Estas máquinas compactan capas de material en polvo que finalmente conforman la figura.

Impresora 3D Imagen: http://gizmologia.com

Impresora 3D
Imagen: http://gizmologia.com

Las piezas generadas tienen todavía algunas carencias.  Especialmente las realizadas con impresoras de bajo coste, por debajo de los 600 euros.  Y el producto debe ser mejorado por lo que en muchos casos no son aptas para crear piezas finales de uso.

Sin embargo el futuro es muy esperanzador.  Principalmente cuando se trata de reparaciones de piezas dañadas y repuestos.

Una de las razones de existencia los almacenes es la provisión de repuestos, en concreto los más cercanos al consumidor.  Y uno de los problemas es encontrar el stock más ajustado de piezas cuando el producto al que pertenecen comienza a quedar obsoleto.

Pero con estas impresoras llegamos a algo más, a piezas que son únicas, como por ejemplo los huesos humanos.

¿Quiere decir esto que el almacén de repuestos va a morir?  Hay quien se lamenta de que sí desaparecerá.  Yo creo que sencillamente cambiará.  Tal vez no haya que almacenar piezas, pero sí información de cómo generar esas piezas y la materia prima para crear el sólido.

Pero ese riesgo de cambio no solo lo causará la impresoras 3D, lo causará cualquier invento o mejora operativa en la producción.

Podemos llamarlo “riesgo”, pero también “oportunidad”.

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